Las preguntas más frecuentes…

El yoga es para todos

 

A diferencia de la mayoría de ejercicios, el yoga no es una práctica competitiva sino que trabaja entendiendo que cada cuerpo es diferente y respetando sus limitaciones. Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que puedes tener cuando comienzas a practicar yoga:


Alejandra Vidal Melero

No soy flexible, ¿podré algún día hacer las posturas?

La finalidad del yoga no es llegar a “hacer” una postura sino aumentar la flexibilidad poco a poco. Con una práctica regular tu cuerpo irá cediendo con el tiempo, lo importante es que disfrutes del camino.[/vc_column_text][vc_column_text]

¿Cómo debo respirar?

En la práctica de asanas la respiración se realiza por la nariz de forma cómoda y regular. No retengas el aire y cuando mantengas una postura, intenta que sea profunda y rítmica.

¿Qué hago si me duele?

Es importante que sepas distinguir entre “dolor” o “estiramiento intenso”. El primero es nocivo (un dolor agudo y localizado) e indica que debes deshacer la postura.
Sin embargo, el segundo es el punto entre confort y molestia que te muestra hasta dónde puedes llegar. En este caso, ayúdate con la respiración y observa cómo ese punto cambia día a día a medida que tu cuerpo se va abriendo.

Si tengo una lesión, ¿como hago las posturas?

Pregunta al profesor o profesora acerca de las variantes que puedes realizar dependiendo de tu lesión. Siempre existe una alternativa para beneficiarte de una asana modificando su ejecución.

¿En qué tengo que pensar cuando practico yoga?

La práctica de yoga tiene como objetivo serenar la mente y tranquilizarla para conectarnos con el momento presente. Cuando estés en una postura lleva la atención al cuerpo y a la respiración; observa todo lo que surja en ese momento: sensaciones físicas, emociones, estado de tu respiración, etc.

¿Con qué frecuencia debo practicar?

Lo más importante en la práctica de yoga es la regularidad y marcarnos objetivos realistas que podamos cumplir. Al principio, practicar dos veces a la semana es una buena forma de crearte un hábito, después es probable que quieras aumentar a tres cuatro veces…o, incluso, ¡cada día!